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Archivo mensual: noviembre 2011

El invierno trae un inquilino a casa, el frío

Entradilla: 
No todo se debe dejar en mano de la calefacción, un óptimo aislamiento térmico de la vivienda añadido a un sistema de calefacción adecuado a nuestras necesidades son primordiales para que el frío no se instale en casa en invierno.

Pueden haber mil trucos para evitar que el frío se instale entre nosotros en épocas de invierno (burletes adhesivos en los cierres de puertas y ventanas, radiadores debajo de las ventanas, etc.) pero de poco sirve si no tiene instalado en paredes y techos un buen aislamiento térmico

“Cierra la ventana” es la frase mas escuchada en esta época del año, pero ¿Sabia que el 40% de las pérdidas se producen por las ventanas?

Un buen aislamiento térmico nos permite ahorrar entre un 20% y un 40% en la factura de calefacción. Mantener la temperatura del hogar supone el 60% del consumo energético de una casa, durante los meses más fríos, lo que puede convertirse en un sobrecoste considerable que llega cuando apenas hemos logrado superar la cuesta de septiembre, marcada por los gastos de verano y escolares, y justo antes de las Navidades.

Sin un buen aislamiento térmico el gasto anual de calefacción pudiera llegar a  incrementarse hasta en un 70% y por todos es conocido que las malas épocas exigen apretarse el cinturón.

Ante este panorama y con independencia de la instalación de calefacción elegida, el aislamiento térmico es crucial para lograr máxima eficiencia energética y menor consumo. Es la clave para que el sistema de calefacción que decidamos colocar en nuestro hogar no dispare la factura. Una fórmula que se consigue mediante la instalación de materiales aislantes en muros exteriores, cubiertas, suelos y tabiques. De acuerdo con esto, las características propias de cada edificio determinarán la elección del sistema.

 

Claraboyas: un aliado perfecto para la iluminación de calidad

Una claraboya o tragaluz es una ventana que se sitúa normalmente en un tejado o parte alta de una pared, cuyo objetivo es iluminar una estancia o un edifico. La capacidad para dejar pasar la luz que tienen este tipo de estructuras es mucho mayor que las de las ventanas convencionales, ya que al estar situadas en el techo, los rayos del sol pasan totalmente perpendiculares a ellas, lo que las hace un perfecto aliado para la iluminación ambiental. Por este motivo aquellas claraboyas que se sitúen en cubiertas planas van a dejar pasar más luz que las que se instalen en cubiertas en pendiente. No hay que decir que suponen un importante ahorro en iluminación, pero a su vez, también un ahorro en calefacción.

Las claraboyas pueden tener diferentes superficies: pueden sustituir parte de un techo o puede tener la estructura de una ventana u ojo de buey, fijo o móvil. Este último tipo se fijan a la cubierta o tejado mediante un marco que hace que su unión a la estructura del edificio y pueden ser fijas o permitir su apertura, ya sea manual o mediante un sistema electrónico

Los materiales que forman este tipo de sistemas es el vidrio, el PVC, el metacrilato y el policarbonato reforzado con fibra de vidrio, siendo este último el más utilizado por sus propiedades de dureza, aislantes y de transmisión de la luz.

Un aspecto importante a tener en cuenta cuando se va a instalar un tragaluz es la condensación. Es bastante habitual que por la diferencia de temperatura entre el interior y el exterior del edificio se forme en el tragaluz una capa de vaho. Para solucionar este problema es posible instalar claraboyas de doble cúpula, que generan un puente térmico que hace que no se produzca este problema y que además son un perfecto aliado para el aislamiento de un edificio.