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Archivo mensual: septiembre 2011

Materiales para la protección pasiva contra incendios

La protección pasiva contra el fuego se sirve de varios materiales que evitanel inicio del fuego, su propagación y se encargan de la protección estructural del edificio, proporcionando garantías de éxito a los equipos de extinción.

Los materiales más habituales para los fines de la protección pasiva son el mortero de perlita y vermiculita, la lana de roca y los paneles de yeso ignífugos especialmente diseñados para tal fin.

El mortero de perlita está compuesto por áridos ligeros de perlita y vermiculita, ligantes hidráulicos, controladores del adormecimiento y material rodante de proyección. La perlita es una roca volcánica vítrea que contiene agua en su molécula. No es tóxica y es incombustible, además de ligera. Lo importante de este material es que incluso a una temperatura de 1.200 ºC sigue manteniendo sus propiedades iniciales. La aplicación del mortero se hace por proyección mediante un sistema de bombeo. Es un sistema muy útil para ingnifugar techos irregulares o con vigas, ya que se adapta absolutamente al relieve que tenga el techo, cubriendo su superfície. Este material permite tiempos de evacuación de entre 120 y 240 minutos, dependiendo del material sobre el que esté proyectado.

La lana de roca es un material que proviene del procesado de una roca basáltica a alta temperatura, a la que se añade durante el proceso una pequeña cantidad de ligante orgánico. El resultado es un material esponjoso de estructura fibrosa, que contiene aire prácticamente inmóvil en su interior. Este material conserva sus propiedades a temperaturas de más de 1000ºC, es termoestable y no produce gases tóxicos

Por último, encontramos tabiquería de yeso. Son paneles a los que se ha añadido al yeso (ya de por sí ignífugo) lana de roca para augmentar su resistencia al fuego. Tienen la ventaja de poderse superponer unos con otros para augmentar su tiempo de resistencia, cosa que los hace muy versátiles.

Estos materiales son sometidos a ensayos muy estrictos en laboratorios acreditados y tienen que cumplir las normativas establecidas por ley.  Para su instalación se recomienda, con el fin de garantizar su efectividad, que sean instalados por especialistas.

La cubierta: parte esencial del aislamiento de un edificio

Las cubiertas son estructuras de cerramiento exterior superior de los edificios. Su función principal consiste en resguardar el edificio contra los agentes climáticos y aislarlotérmica y acústicamente.

Toda cubierta está formada por una estructura de vigas y pilares (estructura portante) que permite la instalación del resto de materiales que forman la cubierta, distribuyendo las cargas y siendo la base para anclar los materiales de la cimentación y el componente horizontal. Para este componente horizontal se utilizan materiales como el fibrocemento, el panel sandwich o chapas de acero galvanizado y materiales para el aislamiento térmico, que se distribuyen y fijan también a la estructura.

Las cubiertas deben contar con sistemas de recolección de las aguas pluviales para evitar el encharcamiento y deterioro de los materiales que forman la cubierta, evitando las filtraciones al interior del edificio. Para este fin se instalan canalones que distribuyen el agua hasta los bajantes, así como sumideros que comunican con estos bajantes.

Existen diferentes tipos de cubiertas: cubiertas planas, cubiertas inclinadas y cubiertas de doble curvatura o autoportantes.

Las cubiertas planas son cubiertas de eje rectilíneo. Pueden ser transitables, según el tipo de aislamiento que se haya instalado. Este tipo de cubiertas soportan grandes movimientos de dilatación-contracción a causa de las oscilaciones de temperatura a las que están expuestas, por lo que es importante que cuenten con juntas de dilatación para evitar su deterioro.

Las cubiertas inclinadas planas están formadas por una o más pendientes (“aguas”) con unos determinados grados de inclinación. Permiten la evacuación rápida de las aguas pluviales y nieve y su exposición no perpendicular a los rayos del sol hace que permitan el paso de menos calor al interior del edificio.

Por último, las cubiertas autoportantes son las que pueden ser montadas sin una estructura portante. Este tipo de instalaciones se montan sobre un perfil curvado que se apoya sobre las vigas de carga del edificio. Permiten estructuras más longevas y soluciones creativas, por lo que se utilizan bastante en obras públicas.